García…
Aguilar…
Lupercio…
Lopez…
Calderón…
Pineda…
Perches…
Reyes…
Arrechea…
Bogrand…
Saavedra…
Aparicio…
Levy…
Martí…
Y con ellos un montón de mexicanos, emigrantes de otras tierras y hasta exiliados políticos y los hijos de sus hijos, todos juntos en esta suerte de cambalache de terror, donde diariamente nos jugamos la vida los que vivimos en este país, en esta ciudad capital, que dista mucho de volver a ser las calles y los barrios que conocieron nuestros abuelos o nuestros padres.
En los años ochenta resultó escandaloso que en la calle de Pilares, a unos metros del eje 2, Gabriel Mancera, se encontrase el cadáver de un hombre a quien habían asaltado frente a la fachada de un jardín de niños. En la plaza que existía en lo que hoy es la Mega Comercial Mexicana de Pilares se parapetaron asaltantes que habían atracado el Banamex. En las inmediaciones del metro División del Norte asaltaron un Bancomer y resultó herido de gravedad un menor. No hicieron falta marchas de indignación, una cuchillada y dos asaltos bastaron para que las autoridades de la delegación Benito Juárez y la policía reforzaran la vigilancia, no sólo en la calle donde ocurrió el crimen sino en toda la colonia y calles aledañas. La administración era del P.R.I.
El centro de Coyoacan era un lugar de recreación para las familias en fin de semana, los niños y las niñas podían correr entre las jardineras o sentarse a pintar con acuarelas, sin temer una mordida de rata o ser atropellados por una multitud de comerciantes y sus diablitos al desempacar o empacar sus artesanías de importación desde Chiapas, Oaxaca o el Estado de México. Como mero dato, un libro con hojas en blanco, hecho de papel reciclado por artesanos del Taller de Leñateros en San Cristóbal de las Casas, tiene un costo aproximado de 45 a 160 pesos, según el tamaño y la decoración, en los expendios de recuerdos para turistas en esa ciudad, y por supuesto puede ser más barato al comprarlo directamente en el Taller de Leñateros o al menos, puede ir acompañado de una visita guiada y gratuita por las instalaciones de la cooperativa, una cooperativa de ideas como lo aclaró oportunamente una mujer que ahí laboraba durante mi primer recorrido por el taller; mientras que el mismo artículo tiene un costo de entre 90 y 300 pesos, en los puestos de Coyoacan. La administración de la delegación es ahora del P.R.D.
Para 1995 era casi imposible volver con tranquilidad a casa, después de una proyección de cine en Plaza Universidad, en los viejos Multicinemas o mi querido Dorado 70 (fue en una de sus salas donde conocí la obra de Star Wars: The Return of the Jedi) ya que las calles estaban invadidas por los criminales de la colonia Buenos Aires, entre secuestradores, rateros, asaltantes y “skatitos” quienes sin pena alguna, atropellaban a ancianos o ancianas, niños o niñas, mujeres embarazadas y uno que otro señor Barriga en las inmediaciones de la mentada plaza comercial. El parque de las Arboledas en Pilares y todos los rincones de Villa Coapa también habían caído rehenes de los patinadores, “dealers” y pederastas, y parecía impensable una pronta recuperación. Eventualmente la delegación Benito Juárez en la administración del P.A.N. volvió un poco al orden y ahora es medianamente seguro volver a Plaza Universidad. Villa Coapa sigue siendo un caos.
Llegó la primera administración del P.R.D. en el Distrito Federal en 1997 y las mafias de Tepito, Buenos Aires, Morelos, San Simón, Lagunilla y cuanto rincón criminal podamos recordar, accedieron al gobierno de la ciudad colocando a sus hijos pródigos como comandantes policíacos, judiciales, ministerios públicos y hasta jefes y jefas de delegaciones. El resultado era de esperarse.
Para contrarrestar su propia mala reputación arremetieron contra quienes por inexperiencia o ignorancia menos podían defenderse: niños de la calle, estudiantes de escasos recursos y cuanto adolescente en harapos (por moda o por necesidad) se apareciera por los vagones del metro, cuando es sabido que los verdaderos criminales aguardan en las esquinas de las colonias donde hay más recursos, en los accesos del metro, en las comisarías de policía vistiendo uniforme, en los ministerios públicos, en las oficinas de las delegaciones y hasta en el Zocalo (si ahí donde dormia el Peje) y en los bares como el “Lobombo” o “New’s Divine”.
El jefe de gobierno se retiró a buscar “la Grande” a mitad de su administración y gente como Ahumada, Bejarano o Robles prepararon su banquete. Afortunadamente en esa ocasión no resultó electo Cárdenas, pues seguramente habría dejado la Presidencia a mitad de administración para buscar un puesto en el Banco Mundial.
Llegó el señor López y todo en la ciudad terminó de irse al carajo. Aumentaron los puntos de distribución del “narcomenudeo” en delegaciones como Cuauhtemoc, Iztapalapa, Coyoacan, Tlalpan, Gustavo A. Madero. Durante esa administración intentaron asaltar a mi madre en varías ocasiones a bordo de taxis, jóvenes “bien vestidos”, con accesorios de imitación y caritas de ángeles, pero impotentes ante la furia de una buena madre judía y además mexicana que no se deja de hampones, altercados que le costaron la salud y la tranquilidad hasta el día de hoy. En esa misma época, a mi padre y hermano les secuestraron por varias horas en un taxi, les robaron cuanto pudieron para después soltarles en una calle de la delegación Cuauhtemoc, mi padre no vuelve a la ciudad de México ni por accidente, mi hermano desertó de la universidad aquí para continuar en el interior de la Republica en San Cristóbal de las Casas, una ciudad con gobierno del P.R.I. Mientras esas cosas ocurrían a mi familia, a mis amigos y amigas les habían asaltado afuera de cajeros automáticos, acosado sexualmente en el transporte público, estafado, secuestrado, extorsionado vía telefónica y hasta detenido con lujo de prepotencia ante una confusión de identidad de la que sólo derivó la celebre expresión: “uste’disculpe jefecito ‘sque se le parece uste’ mucho al otro que no es uste’ pero como se le parece retearto”. El peor de los casos fue el secuestro y asesinato de mi mejor amigo, de esos que te acompañan desde la infancia hasta el último aliento, y claro, ocurrio durante la administración del P.R.D. en esta ciudad.
Con autoridades intimidadas o coludidas, las prisiones son centros de veraneo y verdaderas academias para la formación de criminales profesionales, todos muy comprometidos con su misión de flagelar y aterrorizar a toda una nación. Con un bien establecido programa educativo, los nuevos criminales encontraron la ecuación para ascender en la escala social a través de la política, y la información paso por paso la hemos obtenido tras arduas investigaciones sobre el modus operandi de esa mafia que ahora lucha, entre otras cosas, por retener el control, los malos manejos, el desvio de dinero y el tráfico de influencias dentro de Pemex.
Paso número uno.
Consiga un contacto entre los mafiosos de Tepito para adquirir drogas, un buen “dealer” siempre tiene variedad; y para distribuir no hay problema, consiga patines o patineta y acérquese a otros adolescentes para comenzar a regalar muestras de su producto, después de esto, ellos se encargarán de la publicidad para el negocio y todos harán fila fuera de su casa, pero cuidado, esto puede generar problemas con la autoridad pues los vecinos pueden notar que usted hace más que navegar por Internet todo el día en su habitación, por lo que lo siguiente será diversificar sus empresas.
Paso número dos.
Una buena idea será el incursionar en la piratería, después de todo ya cuenta usted con conexión domestica de Telmex y con los contactos en Tepito, ellos le pueden asesorar para colocar un buen puesto con buena ubicación en el eje central Lázaro Cárdenas. Ahora sus vecinos y hasta su familia lo verán con mejores ojos, pues usted se habrá convertido de la noche a la mañana en todo un micro empresario, joven emprendedor y hasta buen partido para las hijas de familia, después de todo el dinero no le falta y puede usted sin enfado invitar a desayunar a los padres de las nenas.
Paso número tres.
A estas alturas es probable que ya haya usted conocido a buena parte de las niñas de la “Condechi”, Polanco, Tecamachalco, Lomas, Santa Fe, San Ángel, Coyoacan, Nápoles, Del Valle, etcétera, por lo que tendrá que mejorar su imagen de empresario. Una buena opción es corromper a un ya corrupto técnico de Telmex para que le “eche un cable” desde su domicilio hasta un local cerca de su casa, ahora podrá abrir un café Internet aprovechando su conexión domestica para proveer el servicio de “narcomenudeo”, piratería e Internet al mismo tiempo. No más visitas incomodas a mitad de la noche, si el cliente quiere producto ya saben que entre las 12 a.m. y las 11 p.m. usted puede atender. Ya debería usted haber reclutado gente de su confianza para que le atiendan el café Internet, el puesto de piratería y hasta le sirvan de escoltas, uno nunca sabe cuando un cliente puede ponerse difícil. Con más tiempo libre puede dedicarse a mejorar su físico para ser más atractivo a las niñas “bien”, recuerde todo es por el negocio.
Paso número cuatro.
Si había usted pensado que dejar los estudios por los negocios es buena idea, piénselo de nuevo. ¿Qué mejor lugar para aumentar sus ventas que una escuela de “niños ricos”? Con el dinero que debe haber ahorrado (y si no ha ahorrado sepa que debería) ahora puede ingresar a una escuela privada (olvídese de la U.N.A.M. ese mercado es cautivo de otros “dealers” de Coyoacan y la competencia tanto académica como empresarial es muy difícil para usted en este momento) y al tiempo que le da legitimidad a su negocio de Internet, puede comenzar a llegar a las casas de sus compañeras para sopesar la posibilidad tanto de robo de automóviles, joyería y por supuesto el secuestro en ambas modalidades, express y de veraneo. La gente puede empezar a sospechar de la legalidad de sus negocios, invertir en un gimnasio sería buena idea. Si lo de moda es la bola holandesa, el spinin o la petanca, consiga que una amiga, prima o hermana incursione por usted en ese campo, siempre que sea una mujer atractiva y de su entera confianza.
Paso número cinco.
Es hora del primer robo de automóvil, y si un segurata le corta cartucho con una escopeta, pues no se acojone que en este negocio el que pega primero pega dos veces. Una buena opción para el primer palo es seleccionar la casa de alguna de las nenas que más se duerme en la fiesta, para aprovechar su somnolencia y hacerse con las llaves del vehiculo, eso evitará el maltrato de la unidad al tratar de abrir la portezuela con alambritos. Vender el coche es fácil, ya sea en la Buenos Aires, la Doctores o hasta en Tepito, todo depende de que tanto y en que dirección le haya seguido la policía. Si en todo caso no le siguieron, recuerde que el vehiculo se vende mejor por partes que en una sola pieza. La práctica es indispensable, deberá perfeccionar sus habilidades tanto para ligar, como para conducir, extorsionar, negociar, disparar, intimidar, y hasta para cooperar con los comandantes de la Policía Judicial del Distrito Federal, demás agrupaciones y hasta el jefe o la jefa de su delegación. Uno nunca sabe cuando necesitará de dichos contactos.
Paso número seis.
Es hora del primer secuestro express, todo lo que necesita es un coche, el cual puede robar minutos antes, eso ya no es problema; dos de sus hombres de más confianza y dos de las nenas más guapas y desinhibidas que conozca, también de mucha confianza; un par de pistolas (recuerde que puede obtenerlas legalmente si consigue la colaboración del ministerio publico para establecer el precedente de una agresión repetida en contra de su legítimo negocio de Internet, con dichas actas puede presentar su solicitud de posesión de arma de fuego en la SEDENA y adquirir un máximo de dos pistolas calibre nueve milímetros) y seleccionar un cliente o una clienta, de preferencia de un bar de gays o de juniors, según las orientaciones sexuales de sus cuatro escoltas. Dependiendo del caso, distraiga al cliente con la carnada, uno de sus muchachos o las dos nenas, e invítele a seguir la fiesta en el coche, eso evitará que el cliente o la clienta entre en pánico y pida auxilio. Recuerde que tiene un límite de 5000 pesos para retirar de las tarjetas pero que puede cargar saldo en el OXXO o 7-11 de su preferencia. Deshacerse del cliente o la clienta es fácil, siempre puede dejarles en una esquina de Tlalpan. No olvide que todo es intimidación, no se le ocurra disparar el arma (al menos no la legal pues se puede rastrear) hasta que tenga más práctica, entonces deberá acceder a los arsenales de Tepito con cierta regularidad, digamos cada vez que vaya por mercancía para sus negocios de “narcomenudeo” y piratería.
Paso número siete.
Después de algunos meses ya debe de estar más que listo para su primer secuestro de veraneo. Necesitará una casa de seguridad y siempre puede alquilar una casa humilde en Ciudad Nezahualcoyotl o en la Gustavo A. Madero o hasta en la salida a Cuernavaca, pero nunca cerca de su café Internet, eso sería muy estupido de su parte. Recuerde que los negociadores se van a poner perros, no querrán pagar la primera suma que usted les pida pues saben que si pagan de inmediato usted pediría más, así que prepárese para hablar por teléfono en cacetas públicas por un largo tiempo. Una vez que logre acordar una cantidad razonable establezca puntos de pago lejos del domicilio del cliente y de su café Internet, puede probar en lugares neutrales como la Buenos Aires o la Doctores para intimidar y despistar a los familiares del cliente. Y por supuesto, nada de mutilar, eso es muy retro y no impresiona lo mismo que una foto o la voz del cliente por teléfono. Para evitar malos entendidos asegúrese de contar con el apoyo de un comandante de una agrupación policíaca o de todas, de esa manera será más fácil mantener esta nueva fase de sus negocios por largo tiempo, en lo que se aburre o consigue ingresar a la política. El partido de moda en la ciudad es el P.R.D. así que sería bueno ir haciendo puntos con líderes sindicales, de agrupaciones de paracaidistas y de su delegación, para poder eventualmente postularse como jefe de su delegación.
Paso número ocho.
A estas alturas ya debe haber terminado una carrera universitaria en una escuela mediocre o en una más o menos decente, debió haber descartado la Ibero, el Claustro y el Tec, su neurona no da para tanto libro, y ahora ya puede cobrarle favores a sus amigos del P.R.D. y que le den un puesto de servidor público pero como mando medio, para que no le toque tan pesado y poder irse metiendo en ese barril de víboras y alacranes que es la política de la ciudad. Ya debería haber abierto más cafés Internet en su colonia y en las colonias vecinas, ahora ya puede darse el lujo de no tener impresoras en sus cafés, de todas maneras quien sospecha de un cybercafe que no tiene impresoras. Recuerde, el secuestro express es divertido pero no deja mucho dinero, así que puede hacerlo un fin de semana al mes; el secuestro de verano puede dejarlo para mitad y finales de año cuando la gente tiene más dinero; el “narcomenudeo” puede dejarlo ya en manos de uno de sus hombres de confianza, el que le administra los cafés Internet por ejemplo; el gimnasio ni deja mucho dinero y pocos buscan drogas ahí por lo que puede convertirlo en bodega de producto y aprovechar el espacio que sobra en la trastienda.
Paso número nueve.
Ya puede ir buscando una candidatura a jefe de su delegación, si pierde puede tener premio de consolación y estar a cargo de una oficina grande en un cargo que le de proyección con sus vecinos. Una vez que su rostro sea conocido por sus vecinos puede buscar la candidatura a diputado local, si pierde puede tener nuevamente premio de consolación y acceder a una Secretaria de Seguridad Pública del Distrito Federal, y si se le salen de control disturbios, manifestaciones, linchamientos y demás conflictos de la ciudad, siempre puede dar ruedas de prensa llenas de tomas panorámicas con ancianas y mujeres del pueblo que griten su nombre y repitan como borregos “Mi’jo… aguanta… el pueblo se levanta” o “ se ve… se siente… Mi’jo ‘sta presente”. Y recuerde, nada le agrada más a los medios de comunicación que las disculpas oficiales, cambios de nombre a corporaciones, expropiaciones de predios conflictivos, ferias de libros sobre esoterismo, magia y autoayuda, conciertos masivos con los artistas pop del momento y por supuesto, obras públicas faraónicas como segundos pisos a vialidades, reestructuraciones del drenaje profundo, ciclo-vías, bibliotecas y mercados para los ambulantes, total usted ya tiene garantizado el descuento para los locales que comprará para la distribución de su propia piratería y las importaciones de sus socios chinos. Por cierto, si descalifican la construcción de nuevas vías de metro-bus siempre puede reducir al máximo la calidad del servicio en el metro con trayectos llenos de vendedores ambulantes y paradas de mas de 15 minutos en cada estación, eso siempre funciona para que la gente agradezca la ampliación del metro-bus; y si el problema son nuevas líneas de metro, que su gente de confianza incremente los asaltos en los microbuses, total, si los concesionarios de transporte publico se quejan, usted recuérdeles de sus deudas al fisco y faltas a los reglamentos y se quedarán tranquilos. También tenga en mente que habrá que soltar dinero a diestra y siniestra para tener contenta y cautiva a la población de escasos recursos, que son los más y siendo familias numerosas son mas votos por piocha, de esa manera evitará acusaciones por fraude por parte de sus competidores y que le apliquen el plantón en avenidas principales que tanto trabajo le costo a sus colegas patentar como única y autentica democracia secuestrada de la historia; y no se preocupe, el erario público siempre ajusta para poder compartir vía tarjetitas bancarias, cantidades mínimas que sirvan de ayuda a esos pobrecitos muertos de hambre, ignorantes y pordioseros cuya única trascendencia en la vida será haber votado por usted, y si alguno le critica los apoyos de 325 pesos con 72 centavos, aumente los apoyos a 383 pesos con 99 centavos, verá como todos se callan al escuchar la frase “aumento a los apoyos”, total, el origen de los fondos es lo de menos, si llega a faltar para completar siempre se puede hacer un ajuste al gasto corriente y recorte de personal con retiros “voluntarios” y por antigüedad, de esa manera depurará usted a las instituciones de trabajadores enfermos, ancianos y conflictivos.
Paso número diez.
No olvide nunca que la meta es llegar a “la Grande” por lo que tendrá que ir pactando con los capos para que se tranquilicen mientras usted trabaja. Siguiendo los pasos debería haber evitado la cárcel, pues de lo contrario su carrera política terminó. La prisión por motivos “políticos” no cuenta, y si lo atrapan con un par de dosis en los bolsillos siempre puede alegar que son para su consumo personal y declararse enfermo en recuperación, o mejor aún grite a todo pulmón que se la sembraron, de una u otra forma ganará las simpatías de algún sector de los votantes, ya sea de los adictos, los paranoicos que ven conspiraciones con tufo a judío o los amantes de mártires y caudillos. Una buena forma de conciliarse con sus colegas de la mafia será reestructurando los negocios, por ejemplo: acabe con sus competidores más débiles, o retire la basura que les sobra, total todo mundo ignora que los discos piratas que decomisaba cuando era Secretario de Seguridad Pública de la Ciudad eran los productos con error que los clientes inconformes habían devuelto en lugar de comprar el original en Internet como la gente civilizada. Recuerde que es vital que se reconcilie con los demás capos del crimen organizado del país o se las verá como el actual Presidente, militarizando las calles para repeler al hampa, tristemente sin resultado alguno.
Cualquier semejanza con la realidad es una triste pero merecida coincidencia.
Y además opino que Cartago y sus militantes deben ser destruidos.